La crianza de los hijos nos trae amor puro, alegría y, a veces, estrés. Entre el cuidado de los más pequeños, la preparación de las comidas, las compras, los presupuestos, los trabajos y todo lo demás, es normal sentirse abrumado.
¿La buena noticia? Existen unos pequeños y simples pasos que puedes seguir para manejar el estrés y cuidar de ti mismo, lo que también te ayudará a cuidar mejor a tus hijos.
